Alimentación segura

Alimentación segura

Escrito el 10/01/2019
argentina.gob.ar y ainia


La adecuada manipulación de los alimentos y el uso de agua segura para tomar y lavar los alimentos, son las mejores formas de prevenir enfermedades diarreicas y el SUH (síndrome urémico hemolítico).

Durante el verano, con las altas temperaturas, aumentan las probabilidades de padecer deshidratación y algunas enfermedades. Especialmente los bebés, niños, adultos mayores y personas con enfermedades crónicas, son más propensos a sufrir cuadros como intoxicaciones, diarreas y el SUH (Síndrome urémico hemolítico).

Por eso es muy importante que pongas especial cuidado en el manejo y consumo de los alimentos, respetes la cadena de frío y evites la exposición de los productos al calor. De esta manera los alimentos no se deterioran y prevenís enfermedades e intoxicaciones.

Los meses estivales son una época especialmente crítica para la seguridad alimentaria: las altas temperaturas favorecen el desarrollo de microorganismos. Extremar las precauciones en la manipulación y conservación de alimentos en verano es necesario. El calor incrementa el riesgo de sufrir intoxicaciones alimentarias. Las temperaturas inadecuadas en la conservación, las manipulaciones incorrectas, la cocción insuficiente de los alimentos o la falta de limpieza e higiene son los principales factores que pueden dar lugar a la contaminación de un alimento y, consecuentemente, de las intoxicaciones y las infecciones alimentarias, habituales en la época estival.

Los consumidores tienen una importancia decisiva y su manera de conservar, almacenar, cocinar o manipular los alimentos determina en gran medida el buen o mal uso de los mismos. Saber qué hacer y cómo prevenir los riesgos es necesario.

Consejos para la preparación higiénica de alimentos.

Siguiendo las Reglas de la Organización Mundial de la Salud para la preparación higiénica de los alimentos, recomendamos la adopción de una serie de precauciones sencillas sobre compra y almacenamiento de alimentos cuya aplicación puede evitar intoxicaciones o enfermedades:

Cuando compres alimentos…

• Elige el establecimiento donde se compran los alimentos por la higiene de sus instalaciones y la correcta manipulación por parte de quienes lo atienden.
• Comprueba que el envase del producto esté en perfectas condiciones, desechando aquellos que estén abollados, oxidados, abombados o deteriorados. Vigila las fechas de vencimiento.
• Establece la secuencia de compra en función del tipo de alimento: Primero deben adquirirse los no perecederos, después los alimentos frescos y los últimos los alimentos congelados.
• Los alimentos perecederos deben estar expuestos en heladeras o freezer. Controla la temperatura.

Cuando almacenes los alimentos…

• No almacenes en espacios próximos comida humana, comida animal, ni artículos de limpieza.
• Al llegar a casa, el orden de almacenamiento de alimentos es a la inversa que el de compra: Primero se guardan los congelados, luego los alimentos frescos y en último lugar los no perecederos.
• No interrumpas la cadena de frío. Aquellos productos congelados que al llegar a casa se hayan descongelado, no se pueden volver a congelar.
• No introduzcas alimentos calientes en la heladera.
• Separa en la heladera los alimentos crudos de los cocidos. Es conveniente ubicar los cocidos en estantes superiores y los crudos en inferiores, para evitar goteos. Hay que permitir que en la heladera circule el aire entre los alimentos.
• No introduzcas en la heladera latas de conservas con restos del producto sobrante. 
• Un alimento descongelado debe ser cocinado o consumido lo antes posible.
• En la despensa, los alimentos deben colocarse en estantes separados del suelo y deben evitarse riesgos como caídas, golpes, humedad o calor

Si seguimos estos sencillos consejos sobre compra y almacenamiento de alimentos podremos evitar intoxicaciones o enfermedades. En próximos artículos recomendaremos buenas prácticas en la cocina para evitar la contaminación de los alimentos que comemos.

FUENTE: ainia