Voz de mujer

Voz de mujer

Escrito el 09/03/2019
Alejandra Pescatore


Cuando se habla de espiritualidad femenina se enuncian categorías como “diosas”, “útero” ,”patriarcado”, “paganismo”, y tantas otras que terminan por naturalizar el concepto y mantenerlo en ese espacio silencioso donde sólo entran “esas” que hablan raro.
El término Espiritualidad femenina es mucho más que eso, sólo un término. Es un sentir colectivo, antiguo, profundamente ancestral que cabe hondo en la psique de cada mujer que se acerca a “ver de qué se trata”.
Conectadas con la imagen de la Diosa, las mujeres empezamos a bucear sobre nuestros propios misterios femeninos, empezamos a reconocer nuestros ciclos naturales y a alimentar nuestro instinto más puro y primigenio. Comenzamos a sentirnos, a descubrir por primera vez nuestros olores, nuestros cambios en la piel y a aceptarnos en ese andar cíclico.
Para muchas mujeres es una llamada espiritual de los condicionamientos y estereotipos femeninos que impone la sociedad. Estas mujeres somos capaces de poner la voz a la proclama y a la creación de un nuevo entendimiento de lo que es ser mujer. Creación que funda sus bases en la exploración de una mitología ancestral. Arquetipos femeninos enraizados desde las Antiguas Carpas Rojas, que ya se establecían en tiempos de Jacob, y que vienen a tomar en este contexto moderno la fuerza renovada y potenciada por años de patriarcado.
La Doncella, La Chamana, La Sacerdotisa, La Vieja Sabia, Las guardianas del útero, Las guardianas de la Tierra, Diana, Perséfone y tantas otras que toman vigor en cada mujer que descubre en su cuerpo y en su alma la impresión de estos arquetipos.
La espiritualidad femenina implica todo esto, mujeres valientes que se resisten a desdibujarse en una sociedad que las arrolla como un torbellino y las condena a “ser” una más, sin identidad y sin presencia.
Estas mujeres hoy celebran el despertar a través Ritos, Círculos de mujeres, Carpas Rojas y lo hacen compartiendo este conocimiento con el canto, la danza, el diálogo genuino, la compañía.
Hay un linaje de mujeres que está naciendo, enraizándose con la tierra, anclando semillas para que la conciencia colectiva femenina comience a sanar y a florecer.
“La Diosa despierta en infinitas formas y en mil disfraces. Ella es hallada donde menos se la espera; surge de la nada y de todas partes para iluminar el corazón abierto.”
Starhawk, La Danza en Espiral, Ediciones Obelisco.

Alejandra Pescatore / Terapias Holísticas